por Gerónimo Elortegui
Roberto es un chico enamoradizo que se hace ilusiones muy fácilmente y un día en una plaza conoce a Raúl. Raúl es un tipo recio al que le gusta que las cosas se hagan a su manera y que se respeten ciertas reglas. Roberto y Raúl parecen querer lo mismo y el noviazgo (término antiguo pero apropiado) estará a un paso. Y los problemas de cualquier relación, más otros debidos a la profesión y el carácter de Raúl también. Que esté ambientada en un barrio humilde es mera casualidad.

José Celestino Campusano logra una ópera prima que posee una médula dramática potente con un tema poco explorado por el cine en general. El guión hace que el interés se mantega constante aunque falte la pasión que requería un melodrama de esta clase, en parte debido a la falta de experiencia en el largometraje del director, una demasiado realista fotografía y mediocres actuaciones en general (salvo en los casos de Nehuén Zapata -una verdadera revelación- y Marisa Pájaro -graciosísima-). Vale la pena.
Dirección y Guión: José Celestino Campusano. Con: Nehuén Zapata, Oscar Génova, Marisa Pájaro, Javier De la Vega, Olga Pérez. 2008.


